EL MISTERIOSO CASO DE HOPKINSVILLE – LA FAMILIA SUTTON.
EL MISTERIOSO CASO DE HOPKINSVILLE – LA FAMILIA SUTTON.

Tipo: Tercera Fase

Lugar: Granja de Sutton, Kelly (Proximidades de Hopkinsville, EE.UU.)

Fecha: 21 – 22 de agosto de 1955

La familia Sutton recibía la visita de Billy Ray Taylor y su esposa en su granja situada cerca de Hopkinsville, USA. Eran las 7 de la noche cuando Billie Ray, el mayor de los hijos, salió a traer agua de un pozo. De pronto vio aterrizar un objeto gigante que emitía una intensa luz, rodeado de gases de distintos colores. Estaba sumido en un barranco cercano.

Tipo: Tercera Fase

Lugar: Granja de Sutton, Kelly (Proximidades de Hopkinsville, EE.UU.)

Fecha: 21 – 22 de agosto de 1955

La familia Sutton recibía la visita de Billy Ray Taylor y su esposa en su granja situada cerca de Hopkinsville, USA. Eran las 7 de la noche cuando Billie Ray, el mayor de los hijos, salió a traer agua de un pozo. De pronto vio aterrizar un objeto gigante que emitía una intensa luz, rodeado de gases de distintos colores. Estaba sumido en un barranco cercano.

Después de varios minutos, el perro de la casa comenzó a ladrar. Elmer y Billi sospecharon que podrían ser ladrones y tomaron sus armas, dirigiéndose a la puerta de atrás. Sorprendidos observaron como se acercaba un hombre brillante, su paso era lento. Fue entonces cuando comenzaron a disparar.

Al parecer hicieron impacto en aquel ser el cual se hecho hacia atrás. Era más bien pequeño y los impactos sonaban como si hubieran dado en una lámina. Los muchachos se introdujeron rápidamente en la casa y todos comenzaron a ver como otros seres se acercaban a la casa. Los Elmer y Billi siguieron disparando y una de las apariciones al impacto floto unos cuantos metros sobre el suelo. Llego flotando de esa forma hasta la verja y luego cayó hacia el pasto, colocando sus cuatro extremidades.

Aparentemente las balas no les hacían daño, mas parecían estar asustados por el fogonazo de las pistolas o de las de las linternas que los alumbraban. Cuando eran tocados por los proyectiles se lanzaban al suelo en cuatro patas y se retiraban.

Las criaturas median un metro y tenían cabeza redonda en forma de huevo alargado, ojos de color amarillo con una separación inusual entre ellos. El cuerpo era largo y delgado, según lo describieron los testigos, tenía un color plateado que se iluminaba por dentro cada vez que les impactaba un proyectil, incluso cuando se les gritaba.

La asustada familia, 8 adultos y 3 niños, se encerraron en la casa. Los intrusos siguieron rondando, incluso observaban hacia adentro. Luego de 3 horas los habitantes de la granja aprovecharon un instante, se lanzaron a los carros y se dirigieron apresuradamente hacia Hopkinsville a unos 11 kilómetros por la carretera No. 41. Allí avisaron a la policía y junto con el jefe de turno se dirigieron a la granja de nuevo. Registraron la casa y los alrededores, pero no encontraron nada.

A las 3 de la mañana los habitantes se metieron en la cama y como era natural no conciliaron el sueño. Los extraños seres volvieron a rondar la granja, se les disparó de nuevo y se fueron como a las 5:30 de la mañana.

Un vecino afirmó haber visto luces extrañas en la inmediaciones de la casa.

Cortesía de Mystery Planet.

COMENTARIO

Este es uno de los clásicos de Encuentros Cercanos de Tercer Tipo. Lo fantástico del relato ha causado que no sea tomado en serio, sin embargo de ser cierto sería una de las grandes evidencias de contacto.

En principio los seres eran de tipo humanoide, coincidiendo con la figura clásica del gris en estatura, color y cabeza. No así en el tipo de ojo.

La actitud ilógica da la impresión más que de agresión de curiosidad.

Su constitución parece no haber variado con las entidades alienígenas de este final de siglo. Podría pensarse en una proyección mental de los involucrados. Sobre esto no se tiene experiencia alguna, debido a que debió ser colectiva a tal grado que se reflejaba en la actitud de los extraños visitantes.

El caso nunca fue investigado a fondo por los ufólogos de aquel tiempo. No se tiene noticia de haber encontrado huellas del aterrizaje, rastros de daño a los seres o marcas en el techo o ventanas.

Para la sicología terrestre la conducta de estos entes es  incomprensible. Quizá el único punto de comparación consiste, si es que lo hay, la alta tecnología contra la actitud inocente de los seres.

El caso de los Sutton quedará como uno de los grandes sin resolver, y quizá una de las más escalofriantes, pese a que más de alguno le ha restado mérito.

Por otra parte la familia Sutton nunca se retractó de lo que aquella noche ocurrió en su granja.

Misterios... Misterios.  EMP.

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